Cólicos en el embarazo

Entre los síntomas que acompañan los primeros meses de gestación pueden contemplarse los cólicos en el embarazo. Se trata de dolores de intensidad mediana y corta duración en la zona abdominal. En principio pueden considerarse  normales, sin embargo, es conveniente distinguir cuando pueden ser una señal de alarma.

colicos-en-el-embarazo

¿Por qué ocurren cólicos en el embarazo?

Los cólicos en el embarazo son síntomas regulares del primer trimestre. Estos pueden producirse debido a los cambios hormonales y físicos que experimenta el organismo de la madre.

En los primeros 15 días luego de la fecundación, algunas mujeres experimentan lo que se denomina sangrado de implantación: se trata del momento en que el embrión se desplaza desde la trompa de Falopio y se implanta en la pared del útero. Puede sentirse dolor en el vientre acompañado de un sangrado leve y corto.

En lo que respecta a los cambios hormonales, debes saber que en los primeros meses se incrementa el nivel de progesterona, la cual inhibe las contracciones de la musculatura lisa del útero como una forma de proteger al embrión. Este efecto puede extenderse por la zona abdominal y reducir la velocidad del tránsito intestinal, ocasionando estreñimiento y cólicos.

Por otra parte, el estiramiento de los músculos en preparación para el crecimiento del útero también puede generar dolores leves de corta duración que pueden ocurrir  en cualquier etapa del embarazo.

Señales de alarma

Los cólicos pueden convertirse  en señal de alarma durante el embarazo cuando el dolor se hace muy intenso y se prolonga su duración. Si esto ocurre  durante las primeras semanas y se acompaña de sangrado vaginal abundante, fiebre o  dolor de cabeza, podría tratarse de un embarazo extrauterino o una  amenaza de aborto, por lo tanto debe consultarse inmediatamente al especialista.

Durante el segundo y tercer trimestre del embarazo, un dolor intenso en la zona alta del abdomen puede ser indicativo de presión arterial alta o preeclampsia, una enfermedad gestacional peligrosa que amerita atención inmediata.

El desprendimiento de placenta antes del parto también puede producir dolor intenso y persistente que representa un riesgo mortal para la madre y el bebé.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *